Llevamos 26 años
siendo cerrajeros

Y aún nos importa cada llamada.

"La cerrajería siempre se ha asociado a precios desorbitados y nula garantía. Quisimos cambiar eso."

No somos una franquicia. No somos un call center que subcontrata a quien esté disponible.

Somos cerrajeros madrileños que empezamos con herramientas, años de aprendizaje junto a profesionales mayores que nosotros, y una convicción que no ha cambiado: si cuidas al cliente, cobras lo justo y haces bien el trabajo, no necesitas nada más.

Eso, que suena simple, es lo más difícil de sostener en este sector.

La cerrajería siempre se ha asociado a precios desorbitados y nula garantía. Quisimos cambiar eso.

Por qué decidimos montar esto

Cuando llevábamos años trabajando en el gremio, vimos algo que no nos gustaba.

El mercado en Madrid estaba partido en dos: o encontrabas precios bajos con pseudoprofesionales que no siempre sabían lo que hacían, o dabas con buenos técnicos a tarifas que la mayoría no podía permitirse. En ninguno de los dos extremos el cliente salía bien parado.

Había un hueco en el medio. El de la cerrajería profesional de verdad, con técnicos especializados, garantía y precios acordes al trabajo.

Y  decidimos ocupar ese hueco.

26 años después, seguimos aquí.

Lo que hacemos diferente desde el primer segundo

Cuando llamas a la mayoría de cerrajeros, descuelga alguien que no sabe de cerrajería. Apunta tu dirección y manda a quien esté más cerca.

Con nosotros, quien coge el teléfono es cerrajero, o tiene experiencia de verdad en el sector.

Eso cambia todo: en esa primera llamada ya podemos orientarte sobre cómo manejar la situación, darte un precio aproximado honesto y evaluar qué tipo de trabajo necesitas.

Porque no es lo mismo una apertura de emergencia que un cierre metálico averiado o la instalación de un bombín de alta seguridad.

Cada trabajo tiene su técnico. Mandamos al adecuado, no al más cercano.

Lo que ocurre cuando llegamos explicado al detalle

El técnico llega, evalúa y te explica tres cosas antes de tocar nada:

  • Qué tiene tu puerta
  • Qué va a hacer
  • Cuánto va a costar

Sin sorpresas. Sin «ya veremos cuando abramos».

El precio que te damos es el que pagas.

Luego aplica la técnica menos invasiva posible. Con 26 años de experiencia, sabemos que en una apertura las opciones cambian dependiendo de si las llaves están puestas por dentro, si están echadas, del tipo de cerradura. Tomamos esa decisión con criterio, no a ciegas.

Y al terminar, te entregamos la garantía por escrito. No porque la ley lo exija (que también), sino porque nos parece lo mínimo.

Algo importante que hemos aprendido

Cuando alguien no puede entrar en su casa a las once de la noche, no solo necesita un cerrajero. Necesita que quien le atiende transmita calma.

Que le diga «salimos para allá de inmediato y lo solucionamos«.

Que cuando llegue el técnico, lo primero que haga sea decirle «tranquilo, yo me encargo«.

Llevamos años haciendo también ese trabajo: el de la serenidad. El de explicar lo que pasa y lo que vamos a hacer. El de convertir un momento de agobio en algo manejable.

No lo ponemos en ningún folleto. Pero es quizás lo que más valoran nuestros clientes.

Hemos trabajado en la Cañada Real y en casas de futbolistas famosos

No es un alarde.

Es para decir algo: no tenemos un cliente tipo. Hemos abierto puertas en los barrios más humildes de Madrid y en casas de actores, políticos y deportistas conocidos. Y el trato ha sido exactamente el mismo en todos los casos.

Porque la manera de trabajar no cambia dependiendo del código postal.

Lo que no hacemos aunque nos lo pidas

En un sector con mala fama, creemos que es igual de importante decir lo que no hacemos. Estas son las líneas que no cruzamos nunca, sin excepción:

Nunca hacemos esto, pase lo que pase:

No trabajamos sin factura.

Nunca. Es tu derecho y también nuestra forma de entender el negocio.

No emitimos informes falsos para el seguro.

Aunque el cliente nos lo pida y aunque suponga perder ese trabajo.

No inflamos facturas a cambio de comisión.

Si alguien nos ha pasado el contacto, eso no repercute un euro en lo que tú pagas.

No abrimos una puerta sin verificar que quien nos llama tiene derecho a entrar.

Sin excepciones. La seguridad de la gente va primero.

La tranquilidad que buscas te la dan nuestros clientes

Podríamos decirte que somos los mejores cerrajeros de Madrid. Que somos honestos, rápidos y profesionales. Pero eso lo dice cualquiera.

Lo que de verdad debería darte tranquilidad son nuestros clientes. Los que llevan años llamándonos. Los que nos dejan una reseña cuando les pedimos que lo hagan no para quedar bien, sino para que otros puedan tomar una decisión informada antes de marcar un número de cerrajero a las dos de la madrugada.

Entra en nuestra ficha de Google. Lee lo que dicen. Eso somos nosotros.

Servicios de urgencias en 30 minutos. En toda la Comunidad.

No en el centro. No «en la mayoría de zonas». En toda la Comunidad de Madrid. Los trabajos no urgentes los resolvemos ese mismo día (o a primera hora del siguiente, o cuando tú nos pidas). Porque el cliente marca el ritmo, no nosotros.

Y todo, absolutamente todo, con garantía por escrito.


Si tienes cualquier duda antes de llamar, llama igualmente. En esa primera conversación ya te aclaramos lo que necesitas saber.

24 horas, 365 días